22
de
Diciembre
Perplejo
Tu eres carne y hueso, y matriz orgánica
y magnética y amante, y poro
exhalante ineluctable que pasó
y dejó mi soledad flagrante.
Tu eres carne y hueso y trabazón orgánica,
y lenguaje conocido e inexplicable,
y piel presente e ineluctable y evidente.
Tu eres carne y hueso y piel blanca
y un silencio y sonrisa inexplicable.
Tu eres gesto silente y pronunciado,
amañado en un ardor insospechado.
Tu eres carne y hueso breves y esquivos,
seducientes, comitivos, inducientes,
sugestivos y desesperantemente magnéticos.
Tu eres carne y hueso
insospechados en su peso
y esfumados en el parpadeo
y pesantes en las ausencias
y pesantes en las presencias
y breves y ligeros y esquivos
e inexplicablemente relevantes.
Tu eres carne.
Y hueso.
Orgánica.
E inexplicable.

