26
de
Diciembre
Nocturno
La noche sobrevino.
La noche sobrevino.
La noche sobrevino.
Segundo, otro segundo, un segundo.
Diástole y diástole…;
que camina la noche comandando su reloj
que palpita y palpita ridículamente.
Somos felices -noche y campana-
ahora:
Tú que presumes noche,
yo que presumo campanazo
y fuerza secular.
Sola: solo. Y planos:
mi única cómplice.
Yo me amo y me suicido cada noche,
cada día, cada rato;
para estar plano contigo, Noche,
plano como tú y el día;
como el tiempo;
para estar ridículo pero contento.
Noche: creo que soy inteligente,
creo que sé la noche y el día,
creo empezar a saberme
y creo la fútil campana
como mi diosa particular.
Quiero este poema como latidos y celebración
nocturna o de la noche.

